
¡Que se ha escapado Robert Redford! La marabunta de adolescentes de los años 60 se pone a buscarlo…. Bueno, ese es el final de la película y no es porque sea Robert Redford. Tampoco los adolescentes son solamente del género femenino ni necesariamente adolescentes.
José Antonio nos trajo este pedazo de película en la última ocasión que tuvo de proyectar su sesión golfa. Película de Arthur Penn (1.966) que por cierto no tuvo el éxito que merecía en los premios G por culpa de una sobrevalorada cinta de ciencia-ficción de uno que se llamaba como la cuarta parte del Gordo y el Flaco. Pero ese es otro debate...

La acción transcurre en un pueblo sureño típico lleno de tópicos: el sheriff (Marlon Brando), el rico terrateniente-banquero-y más cosas (E.G. Marshall), el que se escapa de la cárcel (Redford), la esposa abnegada (Jane Fonda) que al estar su marido preso se lía con el rico heredero (James Fox), una pandilla de fanfarrones racistas, y la muchedumbre siniestra, temeraria y envalentonada por el alcohol del sábado noche.
Lo mejor de la película es cómo el sheriff, apoyado por su guapísima esposa, Angie Dickinson, trata de mantener la justicia y el orden dentro del caos en que va derivando la situación por culpa del afloramiento de los peores instintos de las gentes.

El director va mostrando la degeneración de los personajes, que poco a poco van mostrando su peor cara, y consigue crear una atmósfera cada vez más asfixiante recurriendo precisamente a eso: a la degradación que provoca en las turbas el nerviosismo de un reo fugado que vuelve al pueblo, unido al efecto de la ingesta masiva de bebidas espirituosas, y la manipulación al que intentan someterlo. Al final, como cabía esperar, la muchedumbre termina descontrolada y en el caos.
Es un retrato de una sociedad donde la hipocresía, el hastío y la opresión en que vive la gente, encuentra una vía de escape en un hecho puntual, que se convierte en la excusa perfecta para dar rienda suelta a las más bajas pasiones.
El resultado es una gran película, que, a pesar de la categoría del reparto y de la maestría con que está rodada, incomprensiblemente fue un fiasco de taquilla en su tiempo y hoy en día no la ponen ni en la cadena presuntamente cultural “La
Gracias José Antonio, por rescatarla del olvido.







