lunes, 9 de noviembre de 2009

Golferas, perdón, Goodfellas

Propone: Pepe

Comenta: Juli

Para mí, ser gangster era muchísimo mejor que ser presidente de los Estados Unidos…”

En esta frase del personaje Henry Hill (voz en off – Ray Liotta), se podría resumir el estilo de vida de los protagonistas de esta película de Scorsesse, soberbias actuaciones del siempre soberbio DeNiro, del siempre gángster Liotta, y del sorprendente Pesci, que ganó el Oscar al Mejor Actor Secundario, y digo sorprendente porque en las demás películas que he visto de él, me ha parecido el típico graciosillo casposo.

La película narra la vida y vicisitudes de estos tres gángsters, desde sus comienzos hasta su declive, con el buen hacer del director neoyorquino, retratando las costumbres de la mafia de la ciudad de los rascacielos según el libro Wiseguy, escrito por su coguionista Nicholas Pileggi.

Lujo, ostentación, honor, crueldad, se dan cita en esta película para mostrarnos el lado más amable y a la vez, el lado más oscuro de esta especie de sociedad paralela basada en la extorsión, el chantaje y conseguir lo que quieren a costa de lo que sea, siempre y cuando, claro está, que se respete su código del honor.

¡Pobre Joe Pesci! Que se le va la mano cargándose gente y al final se carga hasta uno de la familia. Después, cuando intenta parar una bala con la nuca, no lo consigue y se le sale por la frente. Claro, se muere.

Os dejo un youtube con los mejores momentos de la peli. Miradlo y gozad.

Y si quereis gozar más, esto no es una página porno, así que probad en otro sitio.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Motín en la cárcel

Propone: Alberto
Comenta: José Antonio
Si Japón está demostrando que es capaz de hacer grandes películas de terror, Brasil está ofreciendo más que notables aportaciones al cine negro. Ciclos atrás disfrutábamos en el Golfa de "Ciudad de Dios" y ahora recientemente Alberto nos trajo "Carandiru". Estos países tan exóticos para la industria cinematográfica abren nuevos caminos, que nada tienen que envidiar al Hollywood más clásico. Al clásico digo, porque ahora parece haberse convertido en una factoría de videojuegos de la Play Station.
"Carandiru" es un drama carcelario basado en hechos reales, que narra la matanza de presos que hubo en la prisión del mismo nombre en el año 1992. Su objetivo es remover conciencias. Una cárcel con 7.000 reclusos y con capacidad para 4.000. Aquí en Alicante, ya vamos por ese camino, con hasta cuatro reclusos por celda. El director es Hector Babenco que ya hizo para los yankis “El beso de la mujer araña”. La historia está narrada en dos partes bien diferenciadas. En la primera, nos van contando la vida de los presos. Quiénes son, cómo eran antes de estar allí, cómo viven en la prisión. En la segunda parte, de la manera más tonta empieza un motín en la cárcel que acaba en un baño de sangre.

La primera parte de la historia está destinada a identificarte con los personajes. Está el patriarca de la cárcel, al que todos piden consejo; el vividor que está casado con varias mujeres; el travesti, que acaba encontrando el amor de su vida entre rejas; el médico que trata de ayudar a que el virus del sida no se extienda más entre los reclusos y que realmente se preocupa por ellos, etc. La verdad es que con algunos no se sabe muy bien donde estarán mejor si dentro o fuera de prisión. No hay personajes verdaderamente malvados, un tópico al que fácilmente se podría acudir en un drama carcelario. Estos pobres reclusos, son producto de la pobreza, no de la maldad.
Superada esta parte de escenas cotidianas de la vida de la cárcel, comienza la segunda. Fueron 111 los presos asesinados por la policía brasileña. Como el espectador ya ha empezado a familiarizarse con estos personajes, el impacto es brutal. La respuesta policial es totalmente desproporcionada. El motín empieza como un juego y no llegan a generarse situaciones de riesgo. Sin embargo, para la dirección del penal la situación está fuera totalmente de control y están desbordados por el elevado número de reclusos. No les queda otro remedio que llamar al ejército, que se abre paso a tiro limpio llegando a disparar a gente que de rodillas se rinde ante ellos. A raíz del sangriento suceso la cárcel acabó clausurándose y fue demolida poco antes de que se estrenara esta película en la gran pantalla.

lunes, 26 de octubre de 2009

No a la guerra

Propone: Lorena
Comenta: José Antonio

Haz el amor y no la guerra. Ésta es la premisa que plantea MASH, la famosa película de Robert Altman que Lorena nos trajo al Cinegolfa. Se trata de una película del año 1970, época en la que la oposición a la guerra del Vietnam estaba en su máximo esplendor. Este espíritu antibelicista está presente en MASH. Se supone que la acción transcurre en la guerra de Corea (por expresa imposición de los productores de la Fox), pero está bastante claro que estos muchachos están en Vietnam. De todas maneras, hay que decir que la novela en la que se basa, era la biografía de un cirujano destinado en Corea.

MASH narra las andanzas del personal de un hospital de campaña, destinado a intervenir de urgencia a los soldados heridos en el frente. La mayoría de los personajes no están interesados en realizar grandes hazañas bélicas. Está claro que no quieren estar donde están, les importa un rábano la exaltación de los valores patrios y acabar con el comunismo. No respetan la autoridad vigente y, ya que están en el infierno, su meta es hacerlo lo más llevadero posible buscando cualquier pretexto para el cachondeo. No son guapos y van bastante y van bastante desaliñados. Borracheras y sexo es su máxima en sus ratos libres, aunque a la hora de trabajar cumplen escrupulosamente con su deber. Los productores estaban más preocupados en que las escenas de quirófano no fueran muy gore y no se dieron cuenta de la carga de profundidad que lanzaba la película contra la guerra. Dos de los títulos que en ese momento producía la Fox era “Tora, tora, tora” y “Patton”, superproducciones destinadas a ensalzar las hazañas bélicas, aunque la primera de ellas se contara desde el punto de vista de los japoneses.

La película está estructurada a base de episodios, en los que nos van contando las diferentes vivencias del acuartelamiento. Con esta estructura, no es de extrañar que años más tarde hicieran una serie de televisión, que estuvo once temporadas en antena. Altman dejaba improvisar a sus actores en la escena, dando más naturalidad a los diálogos. Dicen que MASH es una de las primeras películas en las que se usa la palabra “fuck” (joder). ¿Se les coló o se puso deliberadamente en el guión? ¿Cómo hubiera sobrevivido Tarantino dirigiendo antes de los 70?
La incorrección política era una de las máximas que tenía la película. Esto ha provocado que hoy en día se le reproche algo de machismo en sus planteamientos. Personalmente, creo que las sensibilidades evolucionan y puede que en ese aspecto quizá se pueda decir que “ha envejecido mal”. Entiendo que se pueda reprochar machismo a una película que acabe de ser estrenada. Pero es que esta película tiene casi cuarenta años. Es como criticar a una película de los años 20 que sea muda. ¡Con lo bien que queda el Dolby y el color! O como criticar el racismo presente en películas de los años 30. O ya puestos el racismo de “El nacimiento de la nación” (1914), considerada obra maestra del séptimo arte y que es una apología del Ku Klux Klan en su parte final. Unos planteamientos de MASH siguen siendo vigentes, otros no. Pero no por ello hay que demonizarla.