viernes, 15 de abril de 2011

Gran hombre bajito

Propone: Jose Antonio
Comenta: Juli


El graduado, Cowboy de medianoche, Pequeño Gran Hombre, Perros de Paja, Papillon, Lenny, Todos los Hombres del Presidente y Marathon Man, fueron algunas de las películas que protagonizó antes de conseguir su primer Oscar con Kramer contra Kramer. Estamos hablando de Dustin Hoffman, uno de los grandes actores del Hollywood de los 70, cuya grandeza perdura hasta nuestros días.

La película que nos ocupa hoy y que vimos hace algunas semanas es Pequeño Gran Hombre, de 1970, dirigida por Arthur Penn y con Faye Dunaway acompañando en el reparto a nuestro amigo Dustin, que no tiene nada que ver con la marca blanca de ropa de El Corte Inglés, aunque se llame igual. Se trata de un western tragicómico con grandes dosis de sarcasmo sobre las vicisitudes de un hombre blanco capturado por los indios en su niñez y que vivió inmerso en las diferentes culturas que poblaron el oeste americano del siglo XIX, es decir, los indios y los vaqueros.

Pues sí, resulta curioso el recorrido por la historia clásica del oeste americano y por los tópicos de las películas del género: los ataques de los indios a las caravanas de colonos, llevándose los niños, la venta ambulante de productos milagrosos por charlatanes, el rapto de las mujeres por los indios, los pistoleros, los "saloons", el güisqui, la vida en campamentos indios, con atques de la caballería incluidos, y la escena cumbre del General Custer en la batalla de Little Big Horn.

Para animar los comentarios al post, invito al lector a descubrir las otras películas de Dustin Hoffman que hemos visto en nuestro cineclub (así, de manera rápida, recuerdo al menos otras 3).

lunes, 7 de marzo de 2011

Recuerdos desde mi celda

Propone: Amalia
Comenta: Jose Antonio

Nueva adaptación literaria, aunque seguro que pocos sabíais que hay una novela. Hablamos de "Celda 211" el thriller carcelario "made in Spain" que Amalia nos trajo al Cineclub. La película de Daniel Monzón adapta una novela del periodista Francisco Pérez Gandul. Según he leído, hay grandes diferencias entre ambas. El final es distinto, el personaje de Malamadre (líder de la revuelta carcelaria) está mucho más humanizado en la película y la trama de los etarras es mucho más secundaria.

A la hora de escribir este comentario, me preguntaba qué podía decir de una peli que ha sido estrenada hace muy poco y que ha visto prácticamente todo el mundo.Como no he leído la novela, tampoco podía hacer un exhaustivo análisis de las diferencias entre libro y película. En cambio, gracias a mi trabajo, hace unos pocos años tuve la oportunidad de conocer como espectador a algunos de los protagonistas de una revuelta carcelaria muy similar a la que se nos cuenta en esta cinta. Estoy hablando del juicio del motín de Fontcalent ocurrido en octubre de 1990. El proceso se tuvo que celebrar por segunda vez quince años después, una vez que el Supremo anuló el primer juicio. Y en el segundo fue en el que estuve.

Los 80 y la primera parte de los 90 fueron los años de los motines en las prisiones españolas. Los presos intentaban con estas revueltas presionar a la Administración para exigir mejores en su situación. Otras veces eran pretextos para organizar una fuga. Aunque las cárceles siguen igual de saturadas que entonces, ahora son mucho más raros estos motines. De vez en cuando sigue habiendo alguno, pero son algo excepcional.

Durante el motín de Fontcalent, los presos mantuvieron secuestrados a cuatro funcionarios y a dos maestras para exigir mejoras. Para hacer ver que iban en serio cosieron a cuchilladas a otro recluso.

Los lideres de la revuelta era Antonio Cortés Escobedo y Manuel Pinteño, ambos cuñados y delincuentes multirreincidentes salidos del barrio de la Tafalera de Elda. Mientras que Antonio Cortés tenía en su haber varios asesinatos por atracos violentos, Pinteño estaba en prisión por robos y por sus numerosos intentos de fuga, que hicieron que su condena fuera creciendo como una gran bola de nieve. Los dos tuvieron un papel muy diferenciado en el motín. Cortés fue quien tuvo la idea de matar al preso para presionar en la negociación. Sin embargo, la intervención de Pinteño fue la de intentar que ninguno de los rehenes sufriera daños y prohibió al resto de amotinados que les torturaran. Fue el que se encargó de negociar con las autoridades y, según el propio juez que investió el motín, evitó que hubiera más muertes.



Otro destacado participante de la revuelta fue Juan José Garfia, un preso cuya vida ha sido llevada al cine en la película "Horas de luz" protagonizada por Alberto San Juan y Emma Suarez. Garfia fue otro recluso problemático encarcelado por tres asesinatos durante un atraco y que protagonizó espectaculares intentos de fuga. Cárcel a la que iba, era cárcel en la que organizaba un motín. Fontcalent fue una de ellas claro. Su vida dio un giro radical cuando acabó teniendo una relación con una de las enfermeras de Instituciones Penitenciarias (no sé en qué cárcel estaba cuando ocurrió) que le llevó al camino de la redención.

El motín de Fontcalent terminó cuando la Guardia Civil tomó la prisión y liberó a los rehenes. Algunos de sus participantes han muerto, otros están en libertad y otros siguen entre rejas.

Ha habido campañas para otorgar a Garfia el tercer grado, pero la condena por el motín de Fontcalent, que el Tribunal Supremo hizo firme en 2008, complicó un poco su situación.

Manuel Pinteño logró salir de la cárcel el año pasado. Un juzgado de Vigilancia Penitenciaria le consideró rehabilitado para volver a la sociedad. Pasó en prisión la friolera cifra de 32 años. Todo un récord, teniendo en cuenta que nunca cometió delitos de sangre. Alguno de los etarras más sanguinarios ha logrado salir libre en mucho menos tiempo. Pinteño considera su situación como una venganza de un sistema al que osó desafiar. Siempre ha contado que una vez antes del motín recibió una visita en la cárcel de dos miembros del Ministerio del Interior proponiéndole que matara a unos etarras y, a cambio, saldría libre. Como se negó, ése fue su castigo. Sin embargo, nadie en la Justicia ha dado credibilidad jamás a esta historia.

En cuanto a Cortés, murió el año pasado en una cárcel de Sevilla, con una salud muy deteriorada por culpa de su adicción a las drogas. A pesar de su decadencia física siempre estuvo en módulos de máxima seguridad y era considerado como muy peligroso. Con sus fuerzas al límite, a veces se dedicaba a esparcir sus excrementos por las paredes de la celda. Lo único que le quedaba para seguir siendo rebelde.

Y ésta es la historia muy resumida chicos. Seguro que algunas de estas cosas os han recordado a la película. Yo al menos reviví en el cine aquellos días del juicio. Una historia que sabe mantener la tensión, con unos personajes bien construídos, a la que quizá habría que reprochar algún giro argumental sacado de algún curso para guionista por correspondencia. De todas maneras, en conjunto es un buen drama carcelario que levantará los recelos de aquellos que van con la escopeta cargada hacia todo aquello que tiene éxito.

viernes, 25 de febrero de 2011

Sabor Pulp


Propone: Juli
Comenta: José Antonio

Y seguimos con las adaptaciones. Si Pepe diseccionaba hace poco la adaptación de "El Perfume", a mi me toca "Sin City", la última propuesta de Julián para nuestro Cineclub. El origen literario de "Sin City" no es una novela, sino un cómic. Además tiene una de las particularidades de que uno de los codirectores de la película es precisamente el guionista y dibujante del cómic, Frank Miller. Eso es una garantía de que la historia que te están contando es fiel a la original. Ver "Sin City" es ver en la plantalla las pantallas del cómic en movimiento. Aunque leo por ahí que Miller en realidad no dirige la peli sino que se le acredita como director porque los planos y las secuencias son directamente calcadas a las viñetas que él diseñó.

Frank Miller está considerado como uno de los grandes del cómic norteamericano en los años 80 y 90. Su visión de "Daredevil" para la Marvel y "Batman" para DC hizo que se le encumbrara a la categoría de genio. En los 90, se distanció un tanto del mercado de los superhéroes y de las grandes editoriales, montándoselo con las independientes. Eran otro tipo de historias, como es "Sin City" o "300", también llevada al cine hace poco al cine. En la actualidad, Miller ya no está tan reconocido. A algunos se nos ha caído su mítica aureola, ya que empieza a repetirse un poquito y su firma ya no es garantía de leer un gran tebeo. Ha firmado auténticos bodrios que, supongo, que serán para pagar la hipoteca y eso. No sé si ha llegado a publicar un proyecto que anunció hace poco en el que pensaba enfrentar a Batman contra Bin Laden.

En cuanto a sus incursiones en el mundo del cine, hasta "Sin City" habían pasado sin pena ni gloria. Basta decir que uno de sus más resonados trabajos era ser el guionista de las dos secuelas de Robocop.

Con estos antecedentes, cuando uno va a ver "Sin City" por primera vez uno no sabe si esperarse lo peor o lo mejor. Afortunadamente, la película supera la prueba y logra redimir a Miller como un autor que todavía tiene cosas interesantes que aportar, si no le pillas con ansias pretenciosas. Conviene recordar que el director de la película es el mejicano Robert Rodriguez. Digo que conviene recordarle porque un año después Miller se atrevió a dirigir en solitario "The Spirit" y le salió un auténtico churro. Así que cabe especular que Miller ha podido llevar a la imagen real su obra apoyándose en los conocimientosy la experiencia del lenguaje cinematográfico que tiene Rodriguez. Quentin Tarantino también aporta su granito de arena dirigiendo una pequeña escena (si no me equivoco la introducción de la peli). Pero Rodriguez también es autor de la banda sonora, del montaje y hasta los efectos especiales.

La traducción de "Sin City" es Ciudad del Pecado y nos muestra una ciudad totalmente corrupta. Una historia bastante oscura, donde los polis, los senadores y hasta los obispos ejercen de auténticos gángsters y los protagonistas son antehéroes, perdedores que sólo cuando se ven obligados a defender lo debería ser lo correcto se encuentran en un verdadero lío. La película está realizada en blanco y negro, usando muchos claroscutos y los colores rojo y amarillo sirven para subrayar algunos momentos. Una estética entre el cine negro y las novelas pulp de los años 30. (Después de Pulp Fiction supongo que no hace falta que explique lo que siginifica Pulp, ¿no?)
El reparto está plagado de estrellas, como Bruce Willis, Mickey Rourke (que siempre está resurgiendo pero no termina de quedarse), Owen Wilson, Benicio del Toro, Jessica Alba, Brittany Murphy, Rosario Dawson y podría seguir un rato más, porque también hay mucho cameo de caras conocidas con pequeños papeles.
El pasado de Miller en el cómic de superhéroes deja su poso. ¿Puede ser la ciudad del pecado una versión más adulta del Gotham de Batman que Miller no pudo retratar? Lo cierto es que las historias que se cuentan en Sin City podrían transcurrir perfectamente en un Gotham sin superhéroes ¿Las ninjas asesinas no recuerdan a Elektra, el personaje que creó para la serie Daredevil? Los ninjas han sido un tema recurrente en la obra de Miller y en Sin City el ejército de prostitutas dispuestas a evitar que la Mafia se apodere de su zona usa bastantes técnicas y armas de estos guerreros orientales.

Sin City consta de un pequeño prólogo y tres historias aparentemente independientes, aunque hay muchas cosas que están entremezcladas. ¿Es casualidad que el senador y el obispo pederastas que salen en dos de las historias tengan los mismos apellidos? La segunda parte está anunciada, con más de las historias de Sin City. Seguro que en ellas se podrán seguir viendo más elementos que conectan estas historias entre sí. Pero lo confieso, sólo he leído uno de los volúmentes de Sin City.