viernes, 11 de diciembre de 2009

Carta abierta al funcionario HGW XX/7

Propone: David
Comenta: Juli

Tú, funcionario gris, que vives tu monótona existencia entre rutinas grises.
Ves pasar la vida entre burocracias de vidas ajenas, frio e insensible. Tu vida personal no es sino un continuar de tu vida laboral: solitaria y gris.
Señor correcto, no eres político pero eres una pieza del engranaje del partido, una pieza más, valiosa pero sustituible, un eslabón de la policía del pensamiento, una piedra más del muro de la vergüenza.


Metodológico y sistemático, [sabed que a mí lo hiperbólico no me resulta simpático] profesor de torturas y confesor de almas desesperadas: no absuelves, condenas…
De repente, un brillo en tu camino dibuja un color en tu gris.
Tienes que vigilar gente de colores. Te invade el calor, esa sensación hasta hoy para ti desconocida que se llama alegría. Empiezas a vivir su vida, la vida de los otros.

Los otros y su vida de colores: intelectual y artista, escritor y musa, dramaturgo y actriz principal. Pasiones prohibidas de ministro negro enfangan la trama, perturban y precipitan el despertar de una nueva era que pasito a pasito busca derribar el muro gris.
Tu trabajo colorido lo decoloras para tus superiores: te conviertes en cómplice de los colores.
Pero no puedes evitar el desenlace trágico…


Quizá recibas esta carta desde tu cubículo gris al que te han relegado por haber visto el rojo, y el azul, y el verde, y el amarillo. Quizá la abras con vapor para censurarla, reconstruirla con tinta gris, pero pronto caerá el muro y verás el arco iris.


martes, 8 de diciembre de 2009

El abuelo cocinillas

Propone: Miguel
Comenta: Juli

Miguel nos trajo una película de comidas. Especifico por si hay algún mal pensado que interprete esa frase con su mente sucia: Se trata de una película de Ang Lee (1994) que versa sobre las artes culinarias del protagonista tanto en su vida personal como profesional. Chu es un maestro cocinero viudo de Taiwan que tiene tres hijas y ve la vida a través de la cocina.

Todo transcurre entre cacerolas y suculentos platos orientales, las relaciones padre-hija, hijas-novios, relaciones intervecinales, etc. Ang Lee trata todo ese mundo de sensaciones y sentimientos de manera exquisita y consigue que se nos haga la boca agua con los colores, texturas y si me apuras, hasta los aromas que se adivinan desde la butaca al contemplar la película y los manjares que en ella aparecen.

Para el occidental puede parecerle exagerado que aparezcan quince o dieciséis platos rebosantes en una comida para cuatro comensales, pero recordando el Quijote y el capitulo de las bodas de Camacho, uno puede pensar que eso también se podría hacer aquí.

Muy recomendable la escena de la ultima cena, que aparte del nombre, también tiene de bíblico la referencia al conocimiento carnal que se revela en ella.

martes, 1 de diciembre de 2009

El Rocky Jorror Pictur Sou

Propone: Nikolai
Comenta: Juli

Nikolai hizo una notable aportación cinematográfica el día que nos puso The Rocky Horror Picture Show, musical setentero devenido en película de culto.

Con coreografías brillantes y espléndidas creaciones musicales, satiriza el terror y la ciencia ficción en un entorno de ambigüedades sexuales filmadas con gusto exquisito por el director Jim Sharman, basado en un musical de Richard O’Brian.

La cosa está en que Susan Sarandon cuando era joven (sí, lo fue alguna vez, aunque siempre tenga la misma cara de madurita) se casa con un tío con gafas. Se van a buscar a un antiguo profesor del novio en coche y este se les avería en un paraje inhóspito. Allí cerca hay una casa grande muy señorial donde viven unos extraterrestres viciosos del planeta Transexual Transilvania. El jefe de los transilvanos en la Tierra es el Dr Frank-N-Furter, que se tira a todo lo que se menea, aunque lo que más le gusta son los efebos musculosos. Entre canción y canción, el Dr seduce y pervierte a los jóvenes enamorados, haciéndolos partícipes de su desenfreno y apetito sexual.

La película sirvió de promoción a una estrella del Hard Rock en ciernes como Meat Loaf, que llega a la casa a bordo de su moto para acabar de menú de sus anfitriones. Mejor comérselo a él, generoso en carnes que no a Richard O’Brian, que además de compositor de la música, hace de mayordomo, por supuesto extraterrestre también.

En el Golfa no se nos ocurrió hacer lo que se hace en los reestrenos de la película, que se hacen en algunos cines de vez en cuando (no me preguntéis donde). Por lo visto, la gente se disfraza con ligueros y tacones, o como algún personaje de la película y participa activamente en las escenas, por ejemplo, tirando arroz a los novios en la escena de la boda. Digamos que más que reestrenos o reposiciones de la película, se hacen representaciones de la misma.