martes, 22 de julio de 2008

Huida del mundanal ruido

Propone: Miguel
Comenta: Juli
¡Qué descansada vida
la del que huye el mundanal ruïdo
y sigue la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido.

Así nuestro protagonista huye del mundo, de su familia, de su vida, en busca de un sueño de libertad, pero no en busca de la sabiduría, como Fray Luis de León, sino en busca de su autocomplacencia.

Cuando acabó la película y se encendieron las luces de la sala, entreabriendo los ojos y desperezándome, experimenté dos sentimientos encontrados: el primero de ellos fue de pensar que me gustó mucho la fotografía y la banda sonora: "¡qué bonito es Alaska!"; el segundo fue: "¡por fin se acaba este tostón!".

Y empezó un animado debate sobre la trascendencia de la vida del protagonista, que abandona todo en pos de conseguir una vida en absoluta libertad, no dependiendo de nada ni de nadie. Se convierte en vagabundo y empieza a recorrer el continente americano llegando hasta Méjico por el sur y Alaska por el Norte, donde se enfrenta solo a la bella y agreste naturaleza, y donde experimenta la mayor libertad que podría imaginar. Es entonces cuando se da cuenta que la soledad es la consecuencia directa de su huída/sueño y toma la determinación de regresar, eso sí, cuando mejore el mal tiempo. Y no sigo porque tampoco voy a contar el final de la película ni a decir que el protagonista se muere.

Esta película hay que reconocer que es capaz de movernos a reflexión sobre la libertad, la vida en general y la importancia que damos a ciertas cosas y que realmente no lo son tanto. Con esto quiero decir que me hubiera podido parecer ser una gran película si no me hubiese aburrido tanto.



En aras de tratar de comentar esta obra desde una perspectiva algo más objetiva, he investigado por internet y me he encontrado una página web (http://www.haciarutassalvajes.es/) y hasta una entrada en la wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Hacia_rutas_salvajes). Fue nominada a varios premios, aunque se quedó solo con el Globo de Oro a la mejor canción Original de 2008.
Como también hubo gente en la sesión del cineclub que disfrutó con esta película, adjunto un enlace a una crítica que bordea el onanismo mental:

http://www.blogdecine.com/2008/01/25-hacia-rutas-salvajes-sean-penn-se-hace-un-director-serio

Una cosa que, particularmente, eché en falta fue que en una película con una muy buena banda sonora en la que el protagonista reniega de su nombre y para ser más libre se hace llamar Alexander Supertramp, no hubiera ninguna canción del grupo homónimo, así que aquí incluyo un vídeo del youtube: Fool's Overture, dedicado al protagonista del film.



3 comentarios:

Pepe dijo...

Gran crítica, juli. Sólom añadiré que a mi no me aburrió y me dejó un tiempo pensando en cosas como lo imposible de sustraerse del todo de una sociedad que el protagonista aborrece. Su afán por conocerse a si mismo y alejarse del mundo lo acaba llevando a la perdición.

Amargas reflexiones para una hermosa película (un par de tijeretazos y sería perfecta, sr. penn)

Anónimo dijo...

Esta mañana me he levantado con un síntoma de culpa, no es una molestia común provocada por el alcohol o la angustia moderna desprovista de arcadas, es una prensa dentro de la cabeza que aprieta como mandíbula de lobo cualquier idea.
Muy bien por julian, yo me voy a alaska.
FDO: ivan mano lenta.

j. antonio dijo...

A mi me aburrió, pero porque todo aquello que el protagonista considera genial para mi supone una gran pesadilla. (Montañas, naturaleza. buffff). Supongo que es cuestión de verla dejando de lado todos mis prejuicios de urbanita.