
Comenta: Juli
Efectivamente, entre las leyendas del cine encontramos esta joya de la ciencia ficción que nos trajo Laura una noche de febrero de 2009 (qué bien viene el Facebook para estas cosas).
Tengo que decir que la primera vez que intenté ver esta película, yo solo en mi casa, me dormí con unos monos y me desperté en el espacio, pero esta segunda vez conseguí verla. Y es que la costumbre de dormirme viendo una película sólo la practico en la intimidad o cuando veo Dersu Uzala.


De ahí pasamos al siglo XXI, donde una nave tiene el mejor ordenador jamás construido, que hasta le gana al ajedrez a Kasparov. Esto último no sale en la película, pero es una interpretación particular mía.
Aparece de nuevo el monolito en una luna de Júpiter, y en el viaje, sus ondas le llegan al ordenador, haciéndolo evolucionar y desarrollando en él sentimientos y pecados, como el sentimiento de supervivencia o el pecado de la vanidad. Es así como se empieza a cargar a los humanos que la nave transporta, empezando por unos señores que hibernan mientras llegan a su destino, indefensos ante la electrónica que controla sus constantes vitales. Es mítica la escena en que los dos astronautas se esconden en una cápsula para que HAL9000 no se entere de lo que hablan.