miércoles, 25 de abril de 2012

Satánico y de Carabanchel

Propone: Pepe
Comenta: José Antonio



Cuando llega el momento de comentar una peli de la que se ha escrito hasta la saciedad, siempre sufro cierto bloqueo intentando buscar la inspiración para que la aportación al blog no sean los cuatro tópicos de siempre. Como esa epifanía no termina de llegar, vamos a comentar la peli y por lo menos que sea lo más dignamente posible. Hoy le toca el turno a "El día de la bestia", película de Alex de la Iglesia que Pepe tuvo a bien traernos en las pasadas navidades. Una elección totalmente intencional en plena época de villancicos e hipócritas deseos de felicidad y buenos sentimientos para todos. Si no me hubiera estancado, el comentario hubiera caído en Semana Santa y así seguirían los símiles religiosos, pero ha sido fallo mío. Si vale de algo diré que lo estoy escribiendo el día de la Santa Faz.


"El día de la bestia" era el título que consagró a Álex de la Iglesia como director, a pesar de que se trató de su segunda película, y también lanzó al estrellato a Santiago Segura. El argumento es de sobra conocido: un sacerdote descubre que va a nacer el Anticristo esas navidades en Madrid y empieza su cruzada para evitar la llegada del Apocalipsis. Una comedia trepidante en la que su director intentaba hacer un cine alejado de los topicazos del séptimo arte hispano de los ochenta con todas esas historias que sólo hablaban de la Guerra Civil hasta hartar al personal o repetitivas comedias de enredo (también hay honrosas excepciones, pero es es lo que son, excepciones). "Vengo a hacer películas que odien los críticos", vino a decir Álex de la Iglesia cuando estrenó su primera película, "Acción Mutante". Toda una carta de presentación y una declaración de intenciones de lo que iba a ser su carrera. A los críticos claro, no les hizo mucha gracia el comentario y le recibieron con la escopeta cargada en aquella primera obra. Sin embargo, con "El día de la bestia" cayeron rendidos a sus pies. "El día de la bestia" es uno de los títulos clave del cine español de los 90 y sus diálogos no tienen desperdicio.


A pesar de la evidente tradición católica de este país, una de las claves para ver la película no está en la Bibilia, sino en otro libro que es todo un referente en la historia de la literatura española: Don Quijote de la Mancha. El sacerdote es un hombre que se ha pasado la vida entre libros de teología y acaba perdiendo la razón. Como el insigne caballero de La Mancha sale por Madrid con su sotana y su txapela para desfacer entuertos, donde acaba estableciéndose en una pensión como base de operaciones. Donde uno veía gigantes en vez de molinos de viento, aquí uno ve señales bíblicas por todos lados. Cuando uno se ha pasado la vida en el monasterio entre libros, queda desconcertado al enfrentarse a la realidad. Las discotecas son templos de Satán, la chica de la pensión es una persona virginal, mientras grupos de niños bien se dedican a ir apaleando por la calle a mendigos y otra gente a la que consideran indigna de Madrid. Por cierto, una España en la que estaba a punto de llegar el PP al poder tras más de doce años de gobiernos socialistas de Felipe González. ¿Habría alguna metáfora con el satánico personajillo que iba a nacer en las Torres Kio? La cadena de televisión en la que trabaja el vidente recuerda a aquella primeriza Tele 5. No era la cadena todavía del Gran Hermano y Belén Esteban, sino la pantalla amiga, la tele de las mamma-chicho.


En su cruzada, nuestro sacerdote reclutará a dos escuderos que serán sus particulares Sancho Panza. Uno es José Mari, el personaje interpretado por Santiago Segura: "Sí señor. Satánico y de Carabanchel". José Mari es un personaje mucho menos escéptico que el Sancho de Cervantes, ya que cree ciegamente en todo lo que le dice el cura. El otro escudero es un vidente de gran éxito televisivo, el Profesor Cavan, a quien la pareja protagonista acaba secuestrando para que les enseñe cómo se invoca al diablo. Este vidente cumplirá el papel de escéptico pero a medida que avanza la historia acaba creyendo en la causa de sus captores. Los dos se convertirán en los guías del sacerdote en su cruzada para enfrentarse al horror de la realidad cotidiana de Madrid. Los tres además acabarán convertidos en una especie de tres nuevos Reyes Magos que se preparan a ir al portal de Belén con sus presentes para la venida de la bestia.


En el Cineclub el debate estuvo centrado en si lo que había pasado era una historia real o delirios de los protagonistas. Creo que ya he dejado bastante clara cuál era mi opinión. Ahora iré dando otros argumentos, para reforzar lo que quiero decir. En primer lugar, se trata de una comedia, pero no una comedia romántica de Meg Ryan o Julia Roberts, es una comedia con muy mala baba, en la que se cachondea de la religión y del Anticristo. En la película hay un par de escenas que pueden dar a entender que el demonio está detrás de todo. Una enorme cruz de piedra que aplasta a un sacerdote cuando nuestro protagonista le revela que va a nacer el Anticristo; y un técnico de televisión que muere electrocutado cuando el vidente anuncia en directo el próximo nacimiento del demonio. Son escenas que recuerdan a películas como La profecía y por eso tendemos a pensar que si el accidente ocurre es porque Satanás está detrás. Pero no hay más que ver la historia que nos están contando para ver que se trata de meros accidentes o de burlas a las escenas de ese tipo de pelis satánicas. En cuanto a las apariciones del demonio, hay que recordar que los personajes se han puesto hasta arriba de tripis para hacer el ritual de invocación. De hecho, en el final de la película (aviso de SPOILER) el grupo con el que se supone que va el diablo acaba matando al niño que supuestamente era el Anticristo que iba a nacer esa noche. No es que sea una incoherencia argumental. Es que todo lo que hemos visto son los desvaríos de un loco. Tanto enfrentarnos con el mal y el demonio y querer purificar el mundo, cuando lo cierto es que a lo mejor ya estamos viviendo en el infierno. Un mundo en el que todos optan por cerrar los ojos e ignorar las realidades que nos desagradan y seguimos cantando villancicos y haciendo regalitos a nuestros seres queridos, pensando que somos buenas personas. Y no nos vamos a poner hablar ahora de "los Mercados". Y es que en el fondo, el infierno está sobrevalorado. Tenía que decirlo.


P. D.: A Álex de la Iglesia intentaron ficharlo en Hollywood tras esta película y llegaron a barajarle para el cuarto Alien. Al final acabó dirigiendo Perdita Durango, una interpretación muy diferente al universo de Barry Gifford que el que le dio David Lynch en Corazón Salvaje.

31 comentarios:

JULI dijo...

Muy propio que este comentario aparezca hoy. Esta noche sabréis el por qué.
Respecto al simil quijotesco, hay una pequeña diferencia con la mejor novela de todos los tiempos, y es que en ella al final, don Quijote recupera la lucidez, mientras que en la película, Alex de la Iglesia juega con la ambigüedad de unos personajes que al final están convencidos de haber salvado el mundo.

Víctor dijo...

Al igual que Julián, personalmente encuentro ciertas distancias entre la peripecia de Alonso Quijano (si no digo Don Quijote de la Mancha no es por retórica, sino porque creo que el mito del segundo hace olvidar que el libro es en realidad la historia del primero) y la de nuestro sacerdote; aunque sin duda ambos se comprenderían bien, tienen muchas cosas en común. Si la locura es una de ellas es un debate que ya hemos tratado hasta en "Facebook"(*); estoy de acuerdo con vosotros, incluso el final (con nuestros héroes sentados en un banco lamentándose de que el mundo ignore su deuda con ellos) me parece ahora otro guiño --puesto que de hecho, sí combatieron el Mal a fin de cuentas.

Como decía Pepe por entonces, en lugar de guión fallido, como intentan vender por ahí para sancionar cierta tesis de presunto plagio, el final me parece bien logrado. La originalidad y la fuerza de la película, donde creo que todo espectador --nosotros incluídos-- coincide, está en el reconocimiento de que la auténtica potencia diábolica no es ese Anticristo que además aparece con su iconografía más tradicional, de macho cabrío con rabo y cuernos; el Mal adviene a través de esa pandilla de ya talluditos que se divierten golpeando y quemando a quien no tiene donde esconderse ni posibilidades de escapar o defenderse.

Y paradójicamente, esto hace de "El día de la bestia" una película más "teológica" que si el Anticristo hubiera sobrevivido y cumplido su misión: pues viene a afirmar que somos nosotros los que traemos el Mal a la Tierra. El final de tu comentario recuerda el Doctor Fausto de Marlowe: "El infierno no tiene límites, ni queda circunscrito a un solo lugar; porque el infierno es aquí donde estamos, y aquí donde es el infierno tenemos que permanecer".

Hecho ante el cual un poco de humor no viene nada mal: gracias a él, aunque sea por un rato, podemos pensar que sólo son molinos cuando en realidad se trata de gigantes. Pero ciertamente no es momento de hablar de la economía de mercado ni de su lado oscuro.


(*) Por cierto, he ido a consultar el debate que tuvimos allí, para citar algún comentario, pero han desaparecido, sólo permanece el primero de Julián. ¿Intervención del Maligno? Después de lo que llevamos visto últimamente en el Cine Club, uno casi no puede evitar cierta paranoia.

Rubén dijo...

Yo creo que la pelicula juega con esa doble visión pretendida entre realidad y ficción, sin duda.
Los protagonistas creen que ellos han salvado el mundo, y están convecido de ellos porque para ellos fue real (quizá producto de su imaginación por la indigestión de psicotrópicos). en pocas palabrás: para ellos pasó.
-Y aquí podríamos entablar una ardua discusión sobre fenomenología-

Por otro lado, los espectadores vemos lo que vimos: la pandilla derechista (mención a la matrícula del coche, por favor) que "limpia Madrid" según su propio lema.
-Y aquí podríamos seguir debatiendo sobre fenomenología, pues ¿qué es más real?

Pepe dijo...

Bueno, Víctor, a no ser que dotemos de características esotéricas a Facebook, la ausencia de los comentarios se debe a un error de lectura y no a una intervención satánica. No fueron hechos los comentarios que mencionas en la foto que colgó el administrador de la página, sino en un post anterior de Rubén, que abrió el debate.

El caso es que en el nuevo Time line, los posts de otros se van perdiendo, pero voy a ver si puedo rescatarlo y enviártelo para que puedas consultarlo, no faltaba más.

En cuanto a la peli, estoy bastante de acuerdo con vosotros. Lo que ocurre es que hay un grupo de espectadores que tienen una especie de miedo cerval a buscar en una película cualquier tipo de tesis o de mensaje. Son aquellos cuyo mantra es aquel que alguna vez hemos citado y que considera "pensar" y "divertirse" términos antitéticos. Aqúi son los que ven un error en el final, pobrecitos...De la Iglesia juega con la ambigüedad y con la parodia, en eso vuelve a ser cervantino, y cinematográficamente su referente es más Berlanga que Friedkin (de cuya película demoníaca hablaremos mañana a estas horas) así que su cine es realista y la presencia de lo fantástico tiene una razón plausible y explicable, ergo la locura y la drogadicción.

J. Antonio dijo...

En "La noche del demonio" a Tourneur le obligaron a ser explícito con la aparición del demonio cuando él prefería dejarlo todo ambiguo. En Álex de la Iglesia no hay ambigüedad y está claro desde el principio que toda la historia se la toma a cachondeo. Tampoco es que se tome mucho tiempo en dar explicaciones del por qué aparece ese demonio al final, pero estar, esas explicaciones están.

Anónimo dijo...

Leo sobre ambigüedades, y no salgo de mi asombro.
Si hay tal ambigüedad es de última hora, porque pocos meses antes de su estreno, estaba previsto que el cura se cargase al Anticristo, según se puede comprobar leyendo el guión con fecha 28/11/1994 que enviaron a un escritor madrileño en junio de 1995 para demostrar que no había motivo en su reclamación de plagio. Y cómo sería el asunto que el escritor madrileño, después de leer el guión, y a pesar de no tener un duro, se metió en líos de juzgados para defender su obra.
Me hace mucha gracia el que habla de "cierta tesis de presunto plagio", porque de tesis nada, hubo libro, hubo escritor, y hubo demanda que ha sido silenciada durante años. Que el juzgado de 1ª instancia nº 10 de Madrid la admitiese a trámite, ya dice mucho. Como dice mucho el silencio sepulcral sobre este asunto que guardan Álex de la Iglesia, Jorge Guerricaechevarría, y los hermanos Almodóvar. De sobra es conocido que se editó un libro sobre la peli con un apartado de los hechos extraños que habían sucedido durante el rodaje. Habría costado poco mencionar que un escritor loco les demandó por transformación no autorizada de su libro "La Luz". Al fin y al cabo era un hecho extraño más como las ridiculeces que relataban en dicho apartado.

Y por cierto, la tesis del cura loco o drogado se desinfla desde el minuto 1 de la peli cuando la cruz se cae matando al cura anciano. ¿Por qué se cae la cruz? ¿Por aluminosis? Esa caída fortuita comunica un hecho paranormal que justifica todo lo que viene detrás.
Nos hace creer que habrá Anticristo, y luego resulta que ni hay anticristo ni leches. ¿O sí?, ¿o no? qué ambigüedad tan grande.
Una ambigüedad que destroza el argumento satánico.

El final de el día de la bestia es ilógico por las 4 esquinas. Cuando los dos están a los pies del Ángel Caído, Cavan suelta aquello de "Hemos salvado al mundo y no lo sabe nadie" Cavan está faroleando que te cagas, porque quien ha salvado al mundo ha sido el propio Diablo matando al Anticristo, ¡ah!, pero no era el Anticristo, ¿o sí? Según dicen algunos sí que lo era, pero lo mata porque es tan malo malísimo que mata a su propio hijo, que ya es el colmo de lo malo. Y por aquí se apunta hacia la genial ambigüedad y hasta de teología cuando el encefalograma plano del director (demostrado con sus dos últimas obras), dice lo contrario.
Es lo malo de los finales que no están definidos y cometen torpezas e incoherencias argumentales, cada cual ve lo que quiere ver. Pero yo creo que contar una historia a medias dejando cabos sueltos nunca fue genial.
Perdita Durango fue una imposición de Andrés Vicente Gómez, que de golpe, obligó a sus 2 nuevos pupilos (acostumbrados a rodar lo que salía de sus cabezas, y que además no les iba mal) a rodar una adaptación del libro de un yanki que llevaba años durmiendo en los cajones de su despacho.
Álex de la Iglesia no ha vuelto a rodar sobre el género que le encumbró ¿Por qué? Porque no puede. Ese argumento novedoso de su segundo largo que le hizo famoso, no salió de su cabeza. Y sí, hay símil quijotesco, se lo encontró ya hecho en la novela plagiada.

Pepe dijo...

De entre las cosas que dices, querido comentarista anónimo, sólo querría puntualizar que en mi opinión Álex de la Iglesia sí ha vuelto una y otra vez a los escenarios y estilo de la película que hoy nos ocupa. El universo de El día de la bestia es en esencia el mismo de sus mejores películas posteriores. Esa mezcla de comedia negra y retrato de la España cañí trufado de violencia es el de La Comunidad o Crimen Ferpecto, por no hablar de sus revisiones de los años setenta (Muertos de risa, Balada triste de trompeta) que pueden pecar de irregularidades, pero que han dado los mejores momentos de su cine y del cine español comercial de las últimas décadas.

Anónimo dijo...

Querido Pepe:
Yo te puntualizaré que no es lo mismo intentarlo que lograrlo.
Y si, lleva intentando repetir la jugada de "el día de la bestia" 16 años sin conseguirlo. El universo de "el día de la bestia" lo sacó de un libro sin pagar derechos.
Y si su desastroso cine con aspiraciones, resulta ser "los mejores momentos del cine español de las últimas décadas", a lo mejor va siendo hora ya de que estalle el apocalipsis.
Es indiscutible que tú y yo vemos su cine de modo diferente. Yo veo argumentos y chistes facilones queriendo ser elevados a la más alta categoría. Y lo consigue gracias a sus fans que no dejan de ver parábolas en sus "obras".
El mejor ejemplo es Balada triste. La incluyes aqui como algo bueno y recomendable cuando es la peor película del cine español, sin ninguna duda.
En mi pueblo decimos que más vale caer en gracia que ser gracioso.
Y con este señor, ocurre eso, os ha caído en gracia, pero eso no significa que sea buen director, ni mucho menos, tampoco le hace buen contador de historias (es pésimo contando historias, todas empiezan con fuerza, pero enseguida se desparraman diarreicas. Aun plagiando descaradamente como es el caso de "Ace in the Hole" o lo que es lo mismo, "La chispa de la vida" le salen zurullos flojos y deslucidos. Insisto: lleva 16 años tratando de repetir la jugada de "el dia de la bestia" y no lo consigue.
saludos

Rubén dijo...

Si bien recordáis, yo defendía la idea de que la historia es tal se cuenta y esgrimía el mismo argumento de la cruz que se cae sobre el otro cura, el viejo, nada más comenzar la película. Y de ahí que yo piense que la historia es real (dentro de la ficción del cine, obviamente) y no producto de las drogas.
Del resto de cosas, no puedo opinar, si bien que Balada Triste de Trompeta me decepcionó un poco, pero La Comunidad me encantó.
No creo que debamos juzgar a un autor por una sola obra.

Anónimo dijo...

Sí, Rubén. La caída de la cruz al principio de la peli nos comunica la veracidad de lo que vamos a ver a continuación, pero al final se lo salta a la torera, y hace que todo el peso de ese malísimo final recaiga sobre la droga ingerida.
Es un paso en falso, un cómodo farol narrativo difícil de digerir. Si lo miras bien, es una tomadura de pelo. En tu anterior intervención dices que es un juego entre realidad y ficción, pero yo tengo otra versión y es que no sabía cómo acabar la peli porque el libro en que se basa acaba de otra manera bastante alejada del final feliz que nos ofrece "el día de la bestia" a los pies del Ángel Caído.

Anónimo dijo...

Ah! Y se me olvidaba. A este autor se le aprecia por una sola obra, la única que ha conseguido aunar a crítica y público (Entiéndase como público a fans y no fans de ADLI)sin fisuras, aunque su final absurdo no lo justifique.

La Comunidad bebió de los coletazos del esplendor logrado con su 2º largo, por que realmente, de excepcional no tiene nada. Está bien hecha, sí, no lo niego, pero su argumento es simple como el mecanismo de un mondadientes.
Bebe de Berlanga pero no le llega al talón. Y el resto de sus obras, jobá, no hay por dónde cogerlas y ni sus propios fans se ponen de acuerdo a la hora de valorarlas.
Así que, ¿por qué no juzgar a este ¿"artista"? por una sola obra?

J. Antonio dijo...

Uy cuánto comentario nuevo después de una semana que ha estado muerto de asco nuestro pobre blog.

Sobre la polémica de plagio o no, la verdad es que me da lo mismo. Eso son cosas que se quedan para ese segundo DVD con Extras que luego no ve nadie. De grandes libros se han hecho grandes bodrios; y de obras mediocres se han hecho grandes películas. Y si el guión original iba a ser así o asá tampoco importa. Lo importante es el resultado final. Nuestro anónimo amigo ya ha dicho que a él no le gusta. En el nuevo comentario de esta página yo ya comento que no me gusta "El exorcista", pero le reconozco el mérito de haber pasado a la historia del cine y eso es algo objetivo, con independencia de mis gustos. Del mismo modo, que "El día de la bestia" ha pasado a ser una de las grandes películas del cine español, mientras que el libro ése nadie sabe nada de él.

Sobre la caída de la cruz: Claro, es mucho más lógico y coherente que la tire el demonio porque se habla mal de él a que se caiga por culpa de la aluminosis.

Bienvenido nuestro anónimo amigo y gracias por dar vida a este blog, porque si hay algo que nos gusta es discutir.

Anónimo dijo...

Hola J. Antonio:
Me siento muy honrado por tu bienvenida, y por reconocerme esa supuesta reanimación del blog, pero si declaras abiertamente que te da igual si fue plagio o no lo fue, empezamos mal.
¿Te puedes poner por un momento en la piel del escritor plagiado para afirmar tan alegremente la poca importancia que tiene si fue o no plagio? Ten en cuenta que justificando este latrocinio imperdonable, justificas cualquier otro que te pueda suceder a ti.
Fuera la obra "La Luz" un bodrio o no, merecía el reconocimiento, al menos como origen o inspiración de la peli que nos ocupa. Cualquier otra opción como la que sucedió realmente y pasará a la historia negra de "el día de la bestia", es simplemente un atropello por parte de alguien que se las daba de creador y de honesto en su primera etapa, y ahora va de vampiro psicológico y confiesa abiertamente copiar ideas de otros.
No sólo digo que no me gusta, afirmo con todas mis fuerzas que esa película es una tomadura de pelo al espectador. Y que no merece esa especie de fe religiosa que le profesáis. No obstante, es imposible luchar contra la fe con la razón. Porque la fe es ciega. Y ahí tengo todas las de perder.
La caída de la cruz condiciona un final acorde con ese suceso paranormal. Y no sucede. Si aceptamos la caída como parte de la intervención demoniaca, no podemos pensar que luego los demonios son provocados por el LSD. Pero en el final de “el día de la bestia” su director y coguionista nos obligan a aceptar al pulpo como animal de compañía.
El día de la bestia ha pasado a ser una de las grandes películas del cine español por su argumento novedoso, NADA MÁS. Hasta ese momento al Anticristo siempre se le buscaba en Nueva York, París, Londres, pero en Madrid, nunca y mire usted por dónde el libro "La luz" narra la imperiosa necesidad de impedir el nacimiento del anticristo en Madrid, 3 años antes del estreno de el día de la bestia. Y que Alex de la Iglesia y el libro "la luz" coincidieran en la productora EL DESEO SA, da que sospechar ¿no?
Del libro "ése" nadie sabe nada. Cierto. Es inédito, y muy pocas copias circulan de él. Pero no es motivo para menospreciarlo, y quien sabe, no lo descartes, quizás algún día tengas que pagar para leerlo. Cosas más difíciles se han visto como por ejemplo que una peli con final ilógico, haya llegado tan alto, con tan garrafal error a su chepa. De momento, hay otras obras del autor del libro plagiado en la red, el poder de internet es enorme. La prueba es que este asunto fue salvajemente silenciado, y al cabo de muchos años gracias internet, cada vez más gente lo sabe. Así que, no lo descartes.
saludos

J. Antonio dijo...

Vamos a ver. Lo que está en la película es Dios no existe y por tanto el diablo tampoco. No se dice que la cruz se cae porque la ha tirado el demonio.
Por tanto, si el libro habla del nacimiento del Anticristo en Madrid, la película lo que hace es cachondearse de la idea de que el Anticristo vaya a nacer en Madrid. Vamos, justo lo contrario.

Anónimo dijo...

Ni de coña.
Si algo propone la peli, y es concepto que sacó del libro, es que el Diablo es el reverso oscuro de Dios. Recordarás que hasta uno de los personajes lo dice. Vaya, que Dios y el Diablo tienen el mismo origen, la misma procedencia.
No hay cachondeo en cuanto a eso, hay confusión, que no es lo mismo.
El leit-motiv de toda la peli es impedir el nacimiento del Anticristo en Madrid, no hay cachondeo, es el motor del argumento, y el cura está dispuesto a hacer el mal para encontrarlo y matarlo.

Si tú crees que eso es cachondearse de la idea cuando otros ven que los personajes se lo toman en serio, pues vale, pero no estoy de acuerdo con tu explicación.

Víctor dijo...

Voy a decir ya algo que me reservaba para el comentario de la siguiente entrada en este blog (a propósito de "El exorcista"), y es que creo que la ambigüedad, como el infierno, está sobrevalorada.

Puedo asegurarte, amigo anónimo, aunque esto no sirva de mucho, que en un primer momento me escandalicé al conocer los hechos: un autor desconocido envía un libro a una productora con recursos. ¿Es posible que esta camarilla se apropie de la historia, la fagocite, estrene una película y después le niegue al pobre autor el pan y la sal? Ni siquiera se ponen en contacto con él... Hasta me sorprendí un poco de que nadie supiera de esto cuando pregunté sobre el asunto antes de ver la película en el Cine Club.

Por otra parte, mi segunda impresión sobre la película --por mor de esa ambigüedad tan traída y llevada-- fue que dejaba intencionadamente abierto a la interpretación lo ocurrido. Pero ahora ya no pienso así. La película es una comedia, durante la mayor parte de su tiempo pretende hacer reír. Como tal, se toma licencias: incluso, creo, con la caída de la cruz al principio. Pensemos en cómo está rodada: por lo que recuerdo, cae de golpe, con un efecto casi cómico, de dibujo animado: ni queda lugar para el cadáver del fallecido. ¿Qué demandan las convenciones del género? Consabido contrapicado de la cruz amenazadora, el sacerdote que deambula debajo ajeno a lo que va a ocurrir, nuevo plano de la cruz escuchándose un siniestro crujido, plano del sacerdote que se vuelve, mirada horrorizada, música, plano general con el cuerpo aplastado...

A lo que voy es que me parece (sin haberlo leído, efectivamente) que "La luz" es un libro que, sin embargo, se toma en serio todo esto. En lugar de lo cómico, la "luz negra" de lo satánico parece prevalecer en él. Recuerdo haber leído que por lo visto tiene protagonista (¿periodista?) femenina, y que finalmente el Anticristo sobrevive para cumplir su misión. Así, da la sensación de que ese libro y la película son muy distintos, a pesar de lo similar de su situación argumental de partida. Sería como si yo le enviara "Moby Dick" a Spielberg y él filmara "Tiburón".

Sin embargo, por lo que sé también parece verosímil que De la Iglesia --a quien, por cierto, yo no tengo en ningún altar (¡!)-- encontrara la inspiración para escribir y realizar "El día de la bestia" en "La luz". Dicho más claro y con otras palabras: pareciera que si el autor de "La luz" no hubiera enviado la obra a su productora, hoy "El día de la bestia" como la conocemos no existiría. A lo mejor De la Iglesia se topó con esa idea de una búsqueda del Anticristo por nacer en los madriles, e hizo de las suyas con ella, la convirtió en otra cosa. Esto es sólo otra presunción personal, entiéndelo. No soy quién para juzgar lo ocurrido, y menos a base de hacer suposiciones todo el tiempo como hago.

Pero si todo esto es así, es cierto que podríamos imputarle cuanto menos falta de elegancia a Álex de la Iglesia al no reconocer --ni siquiera mencionar-- la obra literaria. Entiendo que para su autor ha de ser muy frustrante. Me recuerda el desconocimiento que alegaba Amenábar de la obra de Philip K. Dick, después de filmar "Abre los ojos". Posible, aunque improbable; en todo caso no se puede refutar. ¿Es realmente tan difícil admitir: "Esta historia es deudora de ..."? Aunque "deudora" sea sólo una metáfora, supongo que la palabra no les debe gustar a los agentes de esta industria.

Anónimo dijo...

Estimado Víctor:
Reconozco que de todos los comentarios que lei antes de mi primera intervención, el tuyo fue el que más me molestó. Tus frases "Como decía Pepe por entonces, en lugar de guión fallido, como intentan vender por ahí para sancionar cierta tesis de presunto plagio, el final me parece bien logrado." Fueron las que me animaron a intervenir, puesto que notaba desconocimiento de los hechos verdaderos que a mí me mueven. Luego leí esta otra frase tuya "está en el reconocimiento de que la auténtica potencia diábolica no es ese Anticristo que además aparece con su iconografía más tradicional, de macho cabrío con rabo y cuernos;" y me di cuenta de que la confusión era doblemente perniciosa. La iconografía a la que te refieres corresponde al Diablo y no al Anticristo. El Anticristo, al igual que Jesús, podría tener una apariencia preferentemente humana. No lo digo yo, lo dice la iconografía a la que nos tienen acostumbrados. "la profecía", "la semilla del diablo" y quizá haya alguna más.

Dicho ésto, debo añadir que me agrada profundamente el giro que has dado poniendo en duda aunque sea con una presunción personal el origen de el día de la bestia. Pero me veo obligado a insistir: sin el libro "LA LUZ" el día de la bestia no existiría. Dices que el libro se toma en serio todo esto, si lo leyeras no pensarías igual, no es que que esté lleno de humor negro,además, es un completo escupitajo social. De él sacó todo el universo del libro, desde situar la acción en Navidad, hasta la relación del rock con lo satánico. Hay una escena que ya es conocida de otros blogs, en que el anticristo sodomiza a Corrado Balducci en el Vaticano. Corrado Balducci fue quien declaró que el rock era el instrumento del diablo. Y uno de los cardenales protagobistas es Dionisio Candi. O lo que es lo mismo, El dioni, aquel que robó una furgoneta de transportes blindados Candi y luego se largó a Brasil para retozar con mulatonas, operarse el ojo y ponerse peluquín. Lógicamente tú no puedes saberlo porque no has leído el libro.

Lo dicho, a pesar de todo,estas frases tuyas son de agradecer:

Sin embargo, por lo que sé también parece verosímil que De la Iglesia --a quien, por cierto, yo no tengo en ningún altar (¡!)-- encontrara la inspiración para escribir y realizar "El día de la bestia" en "La luz".

Que no cierres puertas a una idea disidente ya es un logro, porque lo normal es encontrarse con gente que no ve más allá de sus narices.

gracias

Marcial dijo...

"De él sacó todo el universo del libro, desde situar la acción en Navidad, hasta la relación del rock con lo satánico."

Evidentemente, en esta frase, donde dice "libro" quiere decir película. Lamento el lapsus, pero de paso lo aprovecho para responder una pregunta que quedó en el aire, es esta:

"¿Es posible que esta camarilla se apropie de la historia, la fagocite, estrene una película y después le niegue al pobre autor el pan y la sal?"
La respuesta es un rotundo SI.
No sólo fue posible, obligaron al demandante a pagar las costas de juicio y apelación. Le embargaron parte del mísero sueldo que cobraba.

"Ni siquiera se ponen en contacto con él... Hasta me sorprendí un poco de que nadie supiera de esto cuando pregunté sobre el asunto antes de ver la película en el Cine Club."

Uno de los productores de la peli fue PRISA y a pesar de que el autor envió cientos de cartas a medios de comunicación de su grupo, jamás se publicó noticia alguna, y estoy seguro que anularon otras con sus influencias, salvo la de el diario EL MUNDO. El firmante de la noticia, un tal Francisco Chacón, jamás volvió a ineteresarse por el asunto, pero acabó en un puesto directivo en una de las empresas del grupo PRISA, qué cosas ¿No?

Alex de la Iglesia no es trigo limpio, y no sólo esta duda sobre el origen de "el día de la bestia" debería haceros sospechar sobre su moral creativa y personal, sus tambaleos en la ley Sinde (que tan bien le vino para disimular el fracaso artístico de "Balada triste de trompeta") ya son bastante explícitos.

JULI dijo...

Desde luego, acaba de caérseme el mito de Alex de la Iglesia. Y no por el tema del plagio. Alguien que perpetra una bazofia como Crimen Ferpecto no se merece que lo tenga en consideración (Pepe, leyéndote, acabo de enterarme de es suya).
Lo del plagio, efectivamente, no lo recordaba hasta que alguien hizo mención el día que vimos la película y Victor preguntó por el tema, y además, los recuerdos que me acudieron fueron vagos e imprecisos.
Si es un plagio, desde luego, sería un tema muy grave, y más para alguien que ha llegado a ser presidente de la Academia de Cine, pero no tengo elementos de juicio para afirmar ni que lo sea, ni que no lo sea.
Efectivamente, como dice nuestro comentarista anónimo, este hecho se ha silenciado en los medios, por lo que también desconozco el contenido de la sentencia. En una consulta rápida en Google, he visto que hay bastantes entradas sobre el tema. A ver si consigo sacar tiempo y echarles un vistazo.
Al hilo de este debate, tengo una gran curiosidad por este libro.
¿Se puede encontrar en librerías?

Marcial dijo...

No JULI.
Jamás se ha publicado.
Es imposible encontrarlo en librerías.

Marcial dijo...

Ah! Qué gracia.
El contenido de la sentencia te lo puedes imaginar. Dice que no hay elementos en común y que los que hay (en cierto modo reconoce que los hay) son propios del género.
Como si Madrid, los tripis, los reyes de España, el conejo como imposición de comida, o hacer de la Navidad un esperpento, fuesen elementos propios del género. Pero qué curioso, estos pequeños detalles se obvian en la sentencia.

Pepe dijo...

Marcial, si tienes el libro en PDF podrías mandarnos el enlace. Así podríamos formarnos una opinión más consistente, no basada en conjeturas. Mientras no tengamos más que la sentencia de un juez (a no ser que todo sea una conspiración digna de una película de tres horas de Oliver Stone) yo consideraría casi un acto de complacencia que Víctor utilice la palabra "presunto".

De todas formas, yo he venido a hablar de la película, y ciertamente no era mi intención erigirme aquí en el fan número uno de nadie, y menos de Álex de la Iglesia y como está claro que no nos vamos a poner de acuerdo en las verdaderas intenciones del director, no voy a seguir argumentando a favor de la comedia, la parodia, la tesis y el mensaje. Yo creo que ha quedado bastante claro lo que opino, pero quiero dejar claro que mi opinión está tan fundamentada como la de cualquiera y NO ES BAJO NINGÚN CONCEPTO UNA CUESTIÓN DE FE, como tú esgrimes. Yo acostumbro a ver más allá de mis narices, que lo sepas, por eso me parecen muy enriquecedoras tus aportaciones aunque no las comparta.

Marcial dijo...

Pepe, no dudo que acostumbres a ver más allá de tus narices.
Dije que lo normal era encontrase con eso. Y es cierto. Aquí se ha recibido relativamente bien la noticia del plagio, pero en otros blogs no ha sido así. Los insultos y descalificaciones vienen siendo lo habitual. Si te das por aludido no puedo hacer nada, ni siquiera pedirte perdón porque no te señalaba a ti, hacia mención de una reacción típica en los fans de ADLI y de la puñetera peli.
Te agradezco que consideres enriquecedoras mis aportaciones, aunque no las compartas.
En cuanto al enlace del PDF, actualmente que yo sepa, no hay ningún sitio que lo tenga disponible en sus páginas. Por supuesto que existe el PDF, pero hay un pequeño problema. Si yo te lo pasara ahora, el libro jugaría con desventaja. El día de la bestia está demasiado implantado en la conciencia colectiva.
Lo primero que haría cualquiera que lo leyese sería compararlo con la peli, cuando debería ser al revés. Y eso es algo que ya no tiene remedio.
Hay más motivos para no querer distribuirlo libremente, entre ellos, que el autor no quiere.
Si quieres leer obras del mismo autor tienes en la red 2 de corte digamos parecido:
"La Dinamita"
e
"Impresiones de un Anticristo beodo"

Tienes también "SER CERDO (origen via crucis y calvario de alex de la ermita)", pero ese no va de Diablos, va de sinvergüenzas.

Anónimo dijo...

Y Dios dijo hagase la luz, y Alex viO que era bueno. Creo que los masones tuvieron algo que ver.
En todo caso bienvenidos al mundo: el producto final de una obra es la suma de tensiones, plagios, inspiraciones, camarillas, suerte, oportunidad e inteligencia.
Fdo: Iván.

Marcial dijo...

Iván, yo, lo diría de este modo:

Y Dios dijo hagase la luz, y Alex vio que era bueno y se quedó con ello por todo el morro. Creo que los más cabrones tuvieron algo que ver.
En todo caso bienvenidos al mundo de los pillos: el producto final de una obra es la suma de tensiones, plagios, inspiraciones, camarillas, morro, oportunidad e indiferencia por la propiedad ajena.

Así me gusta más y se ajusta más a la realidad.

Marcial dijo...

Bueno, veo que os habéis quedado mudos. Comprendo lo que ese silencio significa. Ya no os daré más el coñazo. Pero antes de despedirme, se me ocurren un par de preguntas (se me ocurren más, pero con estas dos finalizo), que si no queréis no tenéis por qué responderlas, yo ya sé las respuestas:
(1) ¿Por qué no sale Alex de la Iglesia a la palestra para desmentir todo esto y llamar embustero a quien lo difunda?
El vídeodoc "el lado oscuro del clan Almodóvar" lleva circulando en la red desde 2007 y todos los que salen en él saben de su existencia desde febrero de 2008
Hasta ahora, la versión del ADLI de por qué no le produjo Almodóvar “el día de la bestia” fue siempre que al manchego le daban miedo los asuntos de diablos. Cuando la realidad es que Peedro se negó a producirla al conocer de sobra su procedencia fraudulenta, por lo que el bilbaíno le traicionó llevando el guión de "el día de la bestia" a Andrés Vicente Gómez, que ignorante de todo este asunto, no dudó en comprárselo. Y al hilo de esto mismo, cabe preguntarse:

y (2) ¿Por qué estuvieron sin hablarse tantos años Peeedro y Álex?
Si al ADLI se le conoce en España es por Almodóvar que le dio su 1ª oportunidad, y se lo paga haciendo su 2º y más exitoso largo con otro, y lo que es peor, el argumento lo había sacado de un libro enviado al manchego por un escritor madrileño, metiendo así al oscarizado divo en un problema que ni le iba ni le venía, pues como receptor de la obra plagiada, estaba obligado a protegerla... Las escenas de “la flor de mi secreto” con el Joaquín Cortés vestido al estilo del Álex dicen, mucho más de lo que a simple vista parece. Almodóvar estaba vengándose de la mala jugada del bilbaíno.
El agradecimiento que soltó ADLI cuando le entregaron el Goya por la dirección de “el día de la bestia” tuvo miga, y al manchego no debió de gustarle un pelo.

Es demasiado retorcido para ser un montaje, porque a pesar del tortuoso retorcimiento las piezas encajan. Pensadlo.

Y bueno, si no se os ofrece nada más, dejo de molestaros, y hasta más ver. Gracias a todos por escucharme. Ha sido un placer.

Anónimo dijo...

Mi nombre es Santiago Celave. Nací y vivo en el sur de un país de zombies y corruptos, -y no hablo de Haití, sino de Argentina- aunque últimamente no se diferencian mucho el uno del otro.

Y será que tanta corrupción me agudizó el olfato. "El día de la bestia" fue un plagio de acá a la China. No tengo la menor duda. Al menos leí hace un par de años lo que hubiera sido su segunda parte: "El mono crudo", si por la primera se hubiese pagado. Aunque aún así tengo mis dudas de que el autor hubiera aceptado. Cuevas Arroyo es demasiado autor para ser llevado al cine a través de una comedia ligerita. Supongo que merecía algo mucho mejor, o al menos un poco de respeto de los seguidores de ADLI. ¿Lo admiran? Agradézcanle a C.Arroyo. Él es la raiz del motivo del éxito ajeno, con perdón de la palabra.

Admiro y defiendo la cultura española porque, además de C.Colón, también la trajeron mis bisabuelos. Y me rompe el corazón saber que la están menospreciando de semejante manera. A donde nosotros vamos, ustedes ya fueron y volvieron varias veces, y eso me asusta.

Defiendan al verdadero arte, al de los escritores. El cine es efímero. Tarde o temprano va a ser reemplazado por otro entretenimiento. Y lo digo yo, que soy un enfermo cinéfilo.

A través de diferentes foros y blogs veo demasiadas casualidades. Hasta me llamó la atención lo del personaje de "La flor de mi secreto". No lo había notado. Y es cierto, o es "demasiada" casualidad otra vez.

Salu2!

J. Antonio dijo...

"La red social", ¡qué gran película!

Rubén dijo...

Será buena película, pero sus acciones están bajando.

Anónimo dijo...

Veo que de buenas a primeras se desvirtuó el tema que acá se hubiera tratado.

Aprovecho entonces a comentar que Tomás Cuevas Arroyo, autor de "La luz", falleció el 24 de Enero de 2013. Tengo todas sus obras, incluyendo "El escultor de afectos".

Sin dudas, fue el mejor escritor de habla española.

Carmen Cita Rod dijo...

Me gustaría hablar con quien tiene en su poder las obras de Tomás Cuevas, si es posible.
Gracias anticipadas.