miércoles, 19 de diciembre de 2007

Buena Vista Social Club

La primera propuesta de Belén para este ciclo fue este documental sobre un grupo de músicos cubanos que, tras décadas de olvido (la revolución prefirió a los de la nueva trova), han sido rescatados para la música y para el gran público por el guitarrista estadounidense Ry Cooder, recuperación que incluye la publicación de un disco de éxito mundial, la elaboración del documental que nos ocupa y dos ya casi míticos conciertos en Amsterdam y Nueva York.
Dirigida por Wim Wenders (del que ya vimos El cielo sobre Berlín), lo que más me gustó es la frescura de estos casi nonagenarios a la hora de ponerse ante la cámara y los micrófonos, esa especie de brillo especial en sus ojos (cuando recorren las calles de Nueva York, por ejemplo) y, como dijo Miguel, el patrimonio cultural que representan, no sólo por su música, sino también por su forma de vida. Creo que es a este tipo de cosas a lo que se refiere la UNESCO cuando tacha algo de “patrimonio intangible de la humanidad”.


2 comentarios:

JULI dijo...

De esta experiencia del cine, hay que decir que es muy bonita la música, que es lo que siempre se dice ante una película aburrida.
Y como anécdota de la proyección, es destacable la cuenta de ovejitas en que se ocupó la persona que trajo la peli.

dormilon (de los siete enanitos) dijo...

ZZZZZZZZZ.....

FDO: belen dulces sueños.